jueves, 3 de noviembre de 2016

En un invento, miles de vida



Luisa era mi vecina del primer piso, a ella, tres veces en la semana, iba un taxi a buscarla a la casa y la llevaba gratis al hospital, donde se hacía el tratamiento de Hemodiálisis, pues padecía de una Enfermedad Renal Crónica y gracias a este método logró tener por varios años una adecuada calidad de vida.
Al igual que ella, actualmente, son alrededor de tres mil los cubanos que reciben este tipo de procedimiento en nuestros hospitales que, además de incrementar la supervivencia del paciente, sirve como preparación para el trasplante renal.
Detrás de este logro de la medicina cubana, existe todo un equipo de personas que velan porque estos medicamentos lleguen a tiempo a sus destinatarios.
Ismael Paz Ayarde, es uno de esos hombres cuyo mérito fue liderar el diseño y fabricación de la Máquina Multillenadora  de Líquidos EMPAZ, utilizada en el llenado de los tanques de soluciones concentradas para hemodiálisis.
Este santiaguero, técnico medio en mantenimiento y jefe del Taller Central de la Empresa Laboratorio Farmacéutico Oriente, hoy LBF Laboratorios Farmacéuticos, fue merecedor del Premio Mayor Impacto Nacional de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (Anir), único otorgado en la provincia de Santiago de Cuba, de los siete dados nacionalmente.
Con la humildad y sencillez que caracteriza a este aniristas, nos comenta como nació aquella inventiva, que puede competir en productividad y calidad, con cualquier equipo similar en el mundo.
“Esta máquina surgió a partir de la necesidad de humanizar el trabajo de los obreros que manualmente llenaban los tanques de hemodiálisis en la Planta de Sueros, una solución hecha en nuestra entidad, importante para los pacientes que padecen de problemas renales, y que necesitan dializarse con ese medicamento, si no pueden padecer serios problemas o hasta la muerte”, dijo Paz.
“Teníamos serios problemas con la producción porque no poseíamos las condiciones necesarias en el área para garantizar una mayor elaboración; además los trabajadores sufrían el impacto violento de llenar los tanques manualmente. De esta forma emanó la idea de diseñar un equipo que lo hiciera de forma automática”, puntualizó.
“La máquina la diseñamos y construimos íntegramente aquí en la Empresa y su funcionamiento es totalmente automático, tienen una capacidad productiva muy alta, triplica la producción y ha permitido durante dos años tener de forma ininterrumpida el producto”, expresó.
Las soluciones concentradas para hemodiálisis realizadas aquí son almacenas y distribuidas hacia las provincias del oriente del país, por la Empresa Comercializadora de Medicamentos (Encomed) y, en algunas ocasiones, también han abastecido hasta la demanda nacional, gracias a poder contar con la EMPAZ.
En el mercado internacional ampliamente un equipo similar a este puede  costar alrededor de medio millón de dólares o unos 500 mil euros, y según refirió Paz, la máquina tiene todos los patrones de calidad, y le ha ahorrado al país por concepto de efecto económico alrededor de tres millones de pesos, tanto para la economía de la nación como para la Empresa, la cual ha aumentado el incremento productivo y por tanto ingresa más dinero.
“Todo esto se logró gracias al esfuerzo de un equipo de compañeros quienes me ayudaron a su desarrollo. Se construyó totalmente con piezas recuperadas, recortes de materiales de equipos que estaban abandonados, en desuso y se fueron utilizando, cortando y adecuando a las necesidades, además de que nuestra intención era  también minimizar los gastos”, subrayó.
Con orgullo señala Paz que hasta ahora existe referencia de que este es el único equipo en Cuba creado por un obrero para cumplir determinada función, y conocemos de entidades interesadas en tener un equipo similar para hacer el llenado de otras  sustancias que estén en estado líquido”.
La máquina está instalada en el área de la Planta de Sueros del Laboratorio, con un pronóstico largo de durabilidad y continúa siendo útil en estas salas donde se confecciona el producto que les devuelve la vida a los enfermos de insuficiencia renal crónica.  .     
Ismael Paz, lleva 25 años de trabajo en el LBF y en varias ocasiones ha sido seleccionado anirista destacado. A su cargo lleva también el diseño de otras cuatro máquinas: tres embazadoras de tabletas en frascos, construidas desde 1999, y que actualmente se encuentran trabajando con buena productividad y que compiten en calidad y resistencia con las importadas del extranjero, y un transportador para la fábrica de Suero, con cinco años de explotación y muy buenos resultados.
Este innovador por excelencia siempre está detrás de los que pueda recuperar, crear y confeccionar, no busca elogios pues considera que el mejor reconocimiento es “mantener funcionando la tecnología y aumentar la producción, que es para lo que trabajamos, porque de esa forma garantizamos que les llegue a tiempo esos medicamentos a la población”.
 

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